Los pájaros volados de Capusotto
Posted on 08.28.10 to Cine, a-Crítica by IrinaHay dos tipos de espectadores para esta película: los que gustan o los que no gustan del humor de Diego Capusotto. Si estás en el primer grupo, la pasarás de maravillas. Si estás en el segundo, lógicamente no la irás a ver. Así que decir si es buena o mala una película, fanatismo de por medio, es muy difícil.
¿Es un delirio? No. Tiene trama, historia, tensión, es tierna, es autóctona, es peronista y claro, es un poco delirante. Trata de la historia de un rockero (looser) que hizo “Pájaros Volando”, un hit en los 90 con su banda “Dientes de Limón” y que, a modo de flashback, nos vamos enterando que tuvo una época de gloria junto con su primo, el adorable y looser 2, Luis Luque.
Pero la historia dirigida por Néstor Montalbano transcurre en la actualidad. José (Capusotto) tiene una vida triste y rutinaria. Vive con un impresentable padre que lo domina y trabaja en una lúgubre remisería. Por las noches, toca en antros con su nueva banda de rock pero siempre le faltan cinco para el peso y no llegan a cubrir la cuota necesaria de hoy para tocar en lugares. Es ahí cuando reaparece Miguel (Luque), con quien José había perdido contacto años atrás, y aparece hecho un ” hombre zen que toma té de hierbas y vive en las sierras de córdoba”. Pero lo necesita. Lo necesita porque en Las Pircas de Córdoba, hay algo que les va a cambiar la vida.
Uno de los hilos conductores de la película es la participación de personajes inesperados y fuera de serie. Pasados unos minutos esperamos que todo nos sorprenda. Y si los actores con destacables como Demián Dreizik (director), Juan Carlos Mesa y Verónica Llinás, los invitados, la rompen: Antonio Cafiero, Miguel Cantilo, El Ruso Verea, Alejandra Flechner, Oski Guzmán y Víctor Hugo Morales. En mayor o menos participación, son una joya. También las escenas de rock: verlo a José cantando la canción que el mismo Capusotto escribió y acompañado con baluartes de aquellas épocas, son otra de las gemas de este filme.
Los nombres de fantasía las localidades donde transcurren los hechos en Córdoba son geniales. Si bien el rodaje se realizó en el Valle de Punilla los carteles señalatorios fueron montados para cada escena, así como la ambientación de los lugares. Bien la edición y el 3D, bien porque podría ser puramente Kitch pero en el cine, se ve muy bien. La historia de los ovnis es la excusa perfecta para mezclar todos los condimentos de esta comedia, que, repito, es bien nuestra y no hay que ir drogado a verla.






